Mi último crush cumple años pronto, es una fecha que no olvido.
Y aún siento algo por ella, a pesar de haberme bateado ya hace dos años, en pleno Año Nuevo de 2013, fecha que tampoco olvido.
Aún sigo atado a su recuerdo porque ambos sentíamos algo tan especial, que sin ser nada aún, teníamos planeado el número de hijos que tendríamos, sus nombres, dónde viviríamos y demás cosas que se planean cuando se tiene ese sentimiento tan especial. Todas esas cosas siguen aún en mi cabeza, no las olvido.
Y aunque siento aún algo por ella, poco a poco la he ido superando, pues después de rechazarme, seguíamos en contacto, intentando conservar la amistad. Creo que a ella le resultó más fácil. La comunicación ahora es casi nula, sólo un mensaje de voz por WhatsApp para felicitarnos por nuestros cumpleaños. Sólo hablamos dos veces al año. Y me duele no poder hablar más seguido, pero lo entiendo, es parte de olvidar.
De olvidarnos.
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